.: El cigarrillo, una droga socialmente aceptada

 
15.000 dólares por día queman los fumadores en San José

El cigarrillo es una de las armas de destrucción masiva más potente del mundo. En nuestro departamento se cultiva la hoja del tabaco, que se convertirá luego en los cigarrillos que dejan por un lado grandes ganancias a la industria tabacalera y por otro, enfermedades terminales que provocan la muerta.

La adicción al tabaco, cada día se genera a menor edad y la cantidad de fumadores aumenta a razón de 1,8% al año.

El tabaco es la sustancia adictiva de mayor consumo entre nuestra población, siendo cada día más bajo el promedio de inicio a esta droga, el cuál según los estudios realizados, se da a los 12 años, es decir, en adolescentes en edad escolar.

En el Uruguay, el tabaco mata a más de 5.500 personas por año, lo que significa que casi la totalidad de la ciudad de Libertad desaparece cada año.

Las enfermedades cardiovasculares son las principales causa de muerte en nuestro país, las mismas representan casi un 40% del total de las muertes, y el cigarrillo, tiene un papel preponderante en ellas.

La segunda causa de muerte es el cáncer, y aquí también el cigarrillo produce la gran mayoría de los cánceres, no sólo el de pulmón, sino que últimamente se ha descubierto que el cigarrillo produce otros cánceres.

Seguramente todos sabemos, o por lo menos hemos oído, que el cigarrillo daña la salud y mata. Pero sin embargo, tenemos incorporado al cigarrillo como un elemento social, y no nos darnos cuenta que quienes fuman, están atentando contra su vida y contra la de todos.

El fumador pasivo tiene prácticamente los mismos riesgos que el fumador activo. Un fumador pasivo tiene casi un 30% más de riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares que quien no lo es.

Paralelamente al suicidio inconsciente que cada más uruguayos inician a menor edad, las grandes industrias tabacaleras se enriquecen como consecuencia del envenenamiento de estos. Más 15.000 dólares americanos por día queman los fumadores en San José

Hay varias razones por las que se recurre al tabaco y se lo cree un amigo y un compañero.

La moda, la curiosidad, la búsqueda de placer, el satisfacer una angustia oral, son las razones que popularmente más se conocen como la causa del inicio al consumo del tabaco

La sociedad admite al cigarrillo, y convive con él.

La industria tabacalera, estudia muy bien los comportamientos y las necesidades de la población e invierte muchos miles de millones de dólares en campañas publicitarias para captar nuevas víctima.

La publicidad y la asociación del cigarrillo con actividades que precisamente buscan todo lo contrario que lo que busca el cigarrillo, por ejemplo el deporte, juegan un papel preponderante en el crecimiento de la adicción a esta droga.

Por más aceptación social que tenga, el cigarrillo no deja de ser una droga que mata. Como droga, es ilógico que esté auspiciando el deporte, por eso desde la Asociación Médica hemos bregado para que en nuestro país al igual que en los países desarrollados, se prohíba la publicidad de cigarrillos en los eventos deportivos.

El deporte no tiene nada que ver con el tabaco y el tabaco no tiene nada que hacer en el deporte.

Estudios que ha realizado el Banco Mundial, indican que en 102 países donde se prohibió todo tipo de publicidad de cigarrillos, se ha logrado una disminución del 8% en la cantidad de fumadores, mientras que en los países sin prohibición el descenso es de casi un 1% que es más o menos lo que disminuye la cantidad de fumadores en el mundo.

En la Asociación Médica, anualmente se forman grupos de fumadores, socios o no, los que mediante el trabajo de profesionales especializados logran dejar de fumar en muy poco tiempo.
 

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