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Para que el transito sea seguro y ordenado, es imprescindible que los conductores cumplan con sus normas.

Conducir un vehículo, es un privilegio que obtienen aquellas personas que demuestran estar aptos para tal tarea y deben conocer las reglas que regulan el transito.
Recuerde que a los peatones no se les expide licencia, no tienen exigencias de salud, ni de edad, ni de conocimientos.

La responsabilidad del conductor es mayor que la del peatón. El vehículo, por su mayor peso, velocidad y capacidad destructiva, puede matar o invalidar a una persona.

Todo ser humano puede ser peatón, sin importar su condición física o síquica. Sin embargo ser conductor requiere de un estado físico y mental que lo habilite.

Pese a esto, cada año en nuestro país muere una persona por día a causa de un siniestro de transito y diez quedan heridas, algunas de ellas, con secuelas graves y permanentes.

La gran mayoría de estos siniestros no son accidentes, son negligencias de conductores.


La velocidad.

Una rápida manera de perder el control.

La mayor parte de información que un conductor recibe lo hace a través de sus ojos. La visión disminuye con la velocidad.
A 30 Km / h un conductor tiene reducida su visión lateral en un 25%; A 45 en un 50% Y más de 60 se conduce con una visión tubo. Durante la noche, la vista abarca una distancia mucho menor; el brillo de las luces de vehículos que vienen de frente, pueden reducir la visión a 0. Por tal motivo, la velocidad
durante las noches debe reducirse significativamente.


Si bebiste, no manejés


Tomátelo enserio

Si bebe, no conduzca y si conduce no beba?, esta es una frase que seguramente hemos escuchado hasta el cansancio, pero que solemos olvidar al momento de salir de una fiesta, de una reunión, o de un boliche bailable.
El alcohol es fundamentalmente un depresivo del sistema nervioso, que de modo general actúa como una anestesia. No es necesario embriagarse para estar bajo la influencia del alcohol y convertirse en un conductor peligroso.

El alcohol aún en pequeñas cantidades, afecta el juicio, la visión, la eficiencia mental, la concentración, el tiempo de reacción y la coordinación de movimientos.
Dos copas, disminuyen la visión como si manejaras de noche y con lentes oscuros.

No manejes si has tomado 2 whiskyi, 1/2 de litro de vino o 1 litro de cerveza.


La calle no es una Selva

Y vos no sos un León

Mientras conduzcas evitá enojarte, las tensiones emocionales actúan como un veneno para la mente y pueden ser muy peligrosas al conducir. No conduzcas si te encuentras alterado por algo que te ha ocurrido, y si aún así debes hacerlo, incremente las precauciones.


Conocer las normas de tránsito y actuar en consecuencia

El buen conductor conoce, entiende y respeta las normas; mantiene su vehículo en condiciones seguras de funcionamiento, adapta su velocidad a las condiciones físicas y conduce defensivamente contra las faltas de los demás. Ya sea
joven o viejo, un conductor es mental y emocionalmente maduro, si sus hábitos de conducir reflejan voluntad de compartir las responsabilidades de la vía pública en beneficio de la seguridad del tránsito.